El Popol Wuj, libro mitológico e histórico de origen Quiché, relata la historia de un prodigioso ser llamado Jun Junajpú, quien engendró cuatro hijos varones: primero engendró a Jun Batz y a Jun Chowén (con Ixbaqiyaló); y tiempo después, a Junajpú y a Ixbalamké (con Joven Sangre Luna).
Las grandes penas y aflicciones sufridas por los hermanos mayores, Batz y Chowén, durante su crecimiento, no les impidieron adquirir gran sabiduría.
Además, aprendieron a escribir, esculpir, cantar y tocar la flauta, artes que ejercieron eficientemente.
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| Flautas encontradas en varios sitios arqueológicos de Guatemala, entre estos, Aguateca, en Petén. Las reliquias pertenecen al Periodo Clásico (250 D. C. - 950 D. C.), de la historia de la civilización maya*. |
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El Popol Wuj dice que el referido ser prodigioso, Jun Junajpú, y su hermano Wuqub Junajpú, fueron desafiados a jugar a la pelota por los gobernantes supremos del Inframundo.Antes de descender al Inframundo, Jun y Wuqub se despidieron de su madre y ordenaron a Batz y a Chowén mantener el calor del hogar y alegrar a la anciana con cantos, textos y esculturas.
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| Dos silbatos (en primer plano), un vaso policromo y un tambor doble (al fondo). Estas reliquias encontradas en varios sitios arqueológicos de Guatemala, pertenecen al Periodo Clásico (250 D. C. - 950 D. C.), de la historia de la civilización maya*. |
El Popol Wuj relata que Joven Sangre Luna estuvo sola cuando parió a Junajpú y a Ixbalamké en la montaña.
La madre regresó a casa, los niños no podían dormir y la abuela de los recién nacidos expresó su desagrado por la bulla, ordenando que los llevaran y los tiraran.
De inmediato los hermanos mayores, Batz y Chowén, pusieron a los niños en un hormiguero para que murieran, pero los recién nacidos Junajpú e Ixbalamké durmieron placenteramente ahí, por tanto, los quitaron de ese lugar y los colocaron sobre espinas, intentando de nuevo matarlos, por la bulla que habían causado.
Batz y Chowén sintieron envidia y odio por sus dos hermanos menores.
Por este rechazo, Junajpú e Ixbalamké crecieron en las montañas.
Tiempo después, sucedió que Junajpú e Ixbalamké retornaron a casa como lo hacían todos los días, pero esa vez sin presas. Explicaron a la abuela, ya enfurecida, que las presas habían quedado entre las ramas de un árbol al que no podían trepar, y pidieron a Batz y a Chowén que fueran, subieran y bajaran los pájaros.
En realidad, los hermanos menores habían planeado vencer a sus hermanos mayores por haber querido matarlos en el hormiguero y en las espinas, y por los grandes sufrimientos que les causaban tratándolos como a súbditos.
Al amanecer, los cuatro hermanos partieron, y, en tanto que caminaban, los dos menores tiraban con sus cerbatanas y los dos mayores admiraban que ningún ave caía de la gran cantidad de pájaros que había gorjeando en lo alto de los árboles.
Jun Batz y Jun Chowén subieron a un árbol a bajar las aves, y el árbol aumentó de tamaño en ese momento. En consecuencia, quisieron bajar en seguida, pues el árbol les causó espanto, pero no pudieron, por lo que preguntaron a Junajpú y a Ixbalamké cómo lograr sujeción.
Los hermanos menores les respondieron que desataran la faja de sus pantalones y se la acomodarán en el bajo vientre con los extremos sueltos y largos sobre los glúteos.
Batz y Chowén obedecieron y al hacerlo las fajas cambiaron a colas; y ellos, a monos, y de inmediato fueron por las ramas de los árboles hacia el interior de los bosques en las montañas.
Junajpú e Ixbalamké retornaron a casa e informaron que sus hermanos mayores habían partido como animales. La anciana les expresó que la verían en desgracia si les habían hecho daño. Ellos le dijeron que no estuviera triste, que vería de nuevo los rostros de sus nietos mayores y reiría ante ellos.
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Este vaso policromo tiene pintada una escena musical en la que aparece un tamborilero y un espectador. Un tambor doble, al fondo. Las reliquias pertenecen al Periodo Clásico (250 D. C. - 950 D. C.), de la historia de los mayas*. |
En seguida, los hermanos menores empezaron a tocar la flauta, a hacer ritmo con el tambor y a cantar una canción conocida para llamar a Batz y a Chowén, y la abuela fue a sentarse al lado de los cantores.
Batz y Chowén llegaron bailando, sus rostros parecieron feos a la anciana, ella empezó a reír y ahuyentó a los bailarines.
Los dos cantores pidieron a la abuela contener la risa, advirtiéndole que solo cuatro llamados harían en total, reiniciaron el canto, Jun Batz y Jun Chowén llegaron de nuevo, entraron hasta el patio de la casa haciendo monerías y las carcajadas de la abuela los ahuyentaron hacia las montañas otra vez.
Los hermanos menores hicieron el tercer llamado y los resultados anteriores ocurrieron de nuevo, en consecuencia, Batz y Chowén no respondieron al cuarto llamamiento musical, y Abuela del Sol no volvió a verlos.
Junajpú e Ixbalamké dijeron a su abuela que no estuviera triste, pues ellos estarían presentes, que solo le pedían que amara a su madre. Le aseguraron, además, que habría memoria de sus nietos mayores. Y los flautistas, cantores, escritores y escultores empezaron a invocar a aquellos que cambiaron a monos por soberbios y maltratadores de sus hermanos menores.
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Tambores encontrados en varias áreas arqueológicas de Guatemala. Las reliquias pertenecen al Periodo Clásico (250 D. C. - 950 D. C.), de la historia de los mayas*. |
*Reliquias e información: Museo Nacional de Arqueología y Etnología de Guatemala.
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